Como tener relaciones esporádicas o un encuentro adulto fácilmente

El roce hace el cariño, y es que en la vida hay lugares comunes en el que la probabilidad de que surjan relaciones esporádicas son cada vez mayor, estos sitios a los que nos referimos son zonas como el trabajo, las clases, los bares, el gimnasio… Como ves, todos son lugares comunes en el que pasamos mayor tiempo rodeado de las mismas personas. Lo mismo ocurre en un sitio más cercano a nosotros, desde que nos levantamos, duchamos, comemos, vemos la tele y dormimos. Sí, nos referimos a nuestra casa o nuestro piso compartido.

En este artículo vamos a abordar las relaciones esporádicas y cómo tenerlas con tu compañero de piso sin morir en el intento en páginas de citas como encuentro adulto, gracias a guías como https://parejascontactos.com/encuentro-adulto/

Para tener un encuentro adulto debemos saber que…

El principal problema de la sociedad occidental actual es que no aceptamos el sexo al cien por cien, encontrándonos a veces con vacíos legales y lo aprisionamos en nuestro más profundo ser porque nos escandaliza o creemos que no es moral. Una de las causas de las relaciones esporádicas es que no las entendemos del todo, porque no somos capaces de liberarnos sexualmente, me refiero a, por ejemplo, en el caso de nuestro compañero de piso en el que solo nos atrae sexualmente, pero sabemos chicas que no nos interesa para nada más, nunca sería una persona con la que mantener una relación estable.

Al no saber liberar el tema del sexo, es cuando utilizamos segundas intenciones para conseguirlo e incluso mezclamos o inventamos sentimientos, me refiero a que, en ocasiones, nos sentimos culpables cuando tenemos relaciones esporádicas y sentimos que le debemos algo a la otra persona, somos cariñosas con el fin de no sentirnos tan violenta con la situación y esto conlleva que se creen conflictos por culpa de haber creado una especie de relación o nexo de unión del que solo queremos sexo.
Las jóvenes de hoy en día son más propensas a tener relaciones de pareja por no ser tan maduras en el sexo ocasional, por lo que si en principio solo buscan una cosa acaban estirando esa cosa hasta convertirla en su pareja, aunque por poco tiempo, pero ya le hace tener una experiencia que le cohíbe para la siguiente vez.

En una investigación de Anne Campbell, psicóloga y doctora en el comportamiento en el sexo de la Universidad de Durham, Inglaterra, descubrió que, si hombres y mujeres mantienen sexo una sola ocasión, el 80% de chicos afirma que disfrutaron, pero solo el 54% de las mujeres dijeron que sí. A las que dijeron que no se les entrevistó y todas decían casi lo mismo: se sentían culpables porque se sentían utilizadas o parecían usar como objeto sexual a la otra persona, mientras que otras querían algo más que una noche de sexo.
Para poder disfrutar de las relaciones esporádicas hay que tener una buena actitud de sociosexualidad, es decir, la motivación del individuo hacia sexo esporádico. De tal forma que, si este nivel es bajo, el individuo tratará de buscar relaciones estables. Los que tienen la sociosexualidad más alta de la media poseen una actitud más abierta y una autoestima más fuerte, con menor tendencia a la depresión.

Entendiendo el cibersexo

No siempre sabes con quien hablas pero a veces tienes la suerte de que conoces a alguien que es real y existe. Además resulta que le gusta lo mismo que tú. Ha entrado a esa página con la finalidad de masturbarse porque tiene deseos de hacerlo. Y a ti te viene bien tanta sinceridad por su parte. Piensas que puede ser un timo. Que no es quien dice ser, por tanto vas con cuidado, sobre todo a la hora de facilitar los datos porque se han dado casos de gente que la timan con el cuento de tener una relación, con el cuento de quedar para tomar algo.

cibersexo

Pero tú no piensas quedar para tomar algo. Lo tuyo es masturbarte. Quieres saber si por parte de ella está todo bien. Quieres saber si ella será capaz de animarse también a lo mismo. Aunque ahora que habéis hablado y hay algo de confianza la circunstancia parece diferente, cosa que no te gusta mucho pues quieres ir al grano, sin que eso signifique perder tiempo. Sin que eso te eche para atrás.

Ir al grano supone decirle que quieres verla para masturbarse por webcam mutuamente. Puede ocurrir que te diga que no le interesa hacer eso. Pero puede que ocurra lo contrario. Se lo dices. Y además le explicas que no tienes deseos de verla si es que acaso es lo que ella está pensando que quieres tú. Le propones escuchar solamente su voz mientras os masturbáis los dos. Le sugieres que se ponga una máscara, así no la verás, así no sabrás nunca quien es ella. Ella acepta la segunda opción. Quedas para un día en concreto. Le mandas una invitación para que ponga la cámara y aparece. La vez. Tiene una máscara que le cubre toda la cara, le dices que quieres masturbarte y que por favor permanezca ahí el tiempo que tardes en terminar. Le pides también si por favor se puede quitar la ropa o parte de esta para que tú te puedas estimular con facilidad. Ella asiente, retrocede unos pasos. Parece que estuviera en su habitación pero tú no te tomas la molestia de preguntar. Antes que nada quieres saber si está en España, ella te dice que sí pero que no tiene demasiado tiempo y que si quieres masturbarte o más tiempo lo que tienes que hacer es pagar. Te pilla por sorpresa. Te está cobrando ahora y no te lo esperabas. Y es que lo que esperabas era que la chavala se desnudara para ti, ahora lo quiere hacer pero a cambio de dinero. Pensar que lo tenía más o menos claro al principio cuando comenzaron con la conversación. Te diste cuenta de pronto que se había transformado. Ya no era ella. Y tú tampoco eras tú cuando le dijiste que no estabas dispuesto a pagar por algo que cuando lo pactaron nadie propuso que terminaría siendo a cambio de algo. Así que cierras tu pantalla, decepcionado te encierras en el baño, te bajas los pantalones y te comienzas a masturbar.

Tres o cuatro veces al día

Ahora que no tienes novia te masturbas tres veces por día en la misma cama donde os acostabais, una paja por la mañana y otra por la tarde y poco antes de cerrar los ojos dos más. Estás en el paro y aburrido, podrías pasarte el día en la cama pensando en el cuerpo de tu ex novia y masturbándote.

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Cuando estabas con ella, es decir cuando decidiste convivir con ella bajaste la intensidad, en efecto, hay un placer superior en follar. Es mejor follar que masturbarse. Los que no pueden follar dirán lo contrario pero follar siempre será mejor. En un principio pensabas que aun viviendo con la que ahora es tu ex ibas a seguir masturbándote, pero qué va. Lo dejaste. Cambiaste la mano por la penetración. Y también tu mano por la mano de ella. Ahora has retomado y notas en efecto que es diferente pues no la tienes a ella, aun así te quedas como nuevo después de dos o tres pajas. Has llegado a correrte cuatro veces en una mañana y aunque luego caes rendido piensas que no está mal. No es que seas experto pero tu cuerpo lo pide, lo exige. Lo entiendes como una necesidad. Hacerte pajas es un placer grande. Es un deleite para el cuerpo y para tu cabeza. Te relajas.

Tu novia te hacía pajas también y le gustaba que se las hicieras tú a ella. A ti te gustaba escucharla gemir, las ventanas parecían vibrar con sus gritos, encontrabas placer en el tenso movimiento de sus lechosas piernas. Te explicó donde había que tocar y con qué dedos venía mejor acariciar el clítoris. Pero la relación terminó, porque un día todo termina.

Ahora mientras te masturbas lo haces pensando en ella. La convocas. Piensas que ella también se debe estar masturbando aun cuando no sabes a donde se ha ido a vivir. Piensas llamarla para escuchar su voz pero sabes que no tiene sentido pero supones que ella también se debe estar tocando, seguro que se debe estar masturbando o quizá espere a la noche para ello.

Ocurre que ella aseguraba que antes de conocerte su vida sexual se reducía a nada y cuando preguntaste si se masturbaba ella te preguntó si acaso tenías alguna duda al respecto. No sabías. Dijiste no saber. Preguntaste cuantas veces al día lo hacía. Ella te dijo que una o dos pero dependía también del día. A veces le gustaba masturbarse los sábados por la mañana. Dos o tres veces dependiendo. Tú en cambio te masturbas todos los días. Sabes que está bien y eso alivia. Está bien hacerse pajas todos los días. Al principio cuando recién descubriste lo que era la masturbación pasabas casi todo el día intentándolo. No te salía semen sino un líquido transparente. Pero entonces te masturbabas para ver qué sentías y te causaba placer esa sensación. Hubo un tiempo en que te masturbabas cuatro veces al día. Tenías deseos de conocer una chica pero en lo que llegaba disfrutabas experimentando el placer de la masturbación diaria. Ahora ha vuelto a ser un asunto de todos los días.

Infidelidad en una web de citas

Muchas veces si se ha perdido la pasión con la pareja uno está más propenso a entablar nuevas relaciones, ya sea en la realidad o en Internet. El lugar donde se pasa más tiempo con la gente es sin lugar a dudas el trabajo.

Y es que en las oficinas las relaciones personales se van afianzando. Los compañeros cuentan cosas de trabajo pero también personales, muestran interés por la vida del resto de personas y a veces, si alguien tiene una fijación con una compañera en particular celebra las cualidades de esta sin ruborizarse. Muchas veces más de lo que lo hace el marido.

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Sucede pues que en una empresa u oficina, no todo es trabajo y nadie podrá negar que en un entorno donde la gente ocupa 8 horas al día se compartan vivencias, sentimientos, emociones, aprovechas para navegar por la red a una página de citas como http://aplicacionesparaligar.online/hombres-a-la-carta/… lo que a veces no es controlable. Y es que aun cuando el respeto no se deja de lado también surge un cariño peculiar de amigos. En el trabajo la gente no quiere aburrirse.

El sexo es algo de lo que no se habla pero siempre está presente. Los hombres ya sean jefes o compañeros conocen mejor que nadie ese tema. Ninguna se puede escapar. Viven atentos a cada palabra que puedan expresar las mujeres y suelen hablar claramente con estas, a veces con gestos paridos por el exceso de confianza.

Pronto se deja que ver que aquel compañero ha mostrado un interés en ti, ya sea acordándose de tu cumpleaños o preguntándote lo que en casa tu marido no te lo pregunta. Y así un día de pronto en una salida de grupo, en una cena o en un baile, luego de unas copas se desata la ocasión.

No todas las personas dan el paso hacia las infidelidades, aun así se dan casos en los que se desarrolla una desenfrenada pasión contenida entre compañeros de escritorio o de oficina. De manera que no es nada sorprendente que una mujer o un hombre que tengan una relación estable sean infieles con alguien del trabajo o lo hayan pensado como una posibilidad y estén abiertos o abiertas en caso surja la circunstancia.

Ser infiel a tu pareja con alguien del trabajo muchas veces puede resultar perjudicial porque das una mala imagen en la empresa, con mayor razón si se está casado o casada y se tiene familia. Por ello en caso de que haya dos personas que se planteen la opción de ser infieles en el trabajo deberán tener mucha cautela y evitar que se propague la noticia. Hacer lo posible por no dejar que otros hablen por uno. Lo mejor será negarlo siempre.

Pero qué empuja a una persona a cometer un acto de infidelidad en el trabajo. Tener en cuenta que son personas que se ven la cara la mayor parte del día durante años. Y eso a veces hace que se despierte en nosotros una parte que quizá la teníamos olvidada. La de que otro u otra sienta interés en nosotros.

Tener una relación abierta con tu ex

Llegados a este punto, hay relaciones y relaciones. No es lo mismo un exnovio que se pasó toda la vida poniéndote los cuernos, maltratándote psicológicamente o físicamente y que, en definitiva, hayáis acabado peleados el uno con el otro hasta tal punto que te pone de los nervios cada vez que te lo encuentras.

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Suele pasar, aunque no tanto, que la ruptura haya sido sana y necesaria, sin ningún tipo de violencia por ninguna de las dos partes e incluso que hayáis acabado siendo amigos. Es muy probable que os sigáis viendo y que, pese a que haya habido parejas de por medio, seguís flirteando el uno con el otro y sin saberlo habéis empezado a tener una relación abierta.

Una vez más, la ciencia nos dice qué está pasando:

  • Caos. Ya estabas acostumbrada a tu nuevo día a día sin recapacitar en que tienes pareja, y la nueva rutina que tienes sin esa persona. Pero tras volver a tener sexo con tu ex, volvéis a llamaros y a quedar y tener conversaciones largas e incluso os veáis más de una vez por semana. Todo esto puede provocar en el cerebro que luchar para olvidar algo no haya servido de nada y que en muchas ocasiones no puedas superar nuevos obstáculos.
  • Hormonas. Cuando tienes relaciones sexuales se liberan muchos tipos de hormonas, pues una de ellas es la oxitocina, encargada de la excitación sexual, pero que también provocará en tu cerebro sentimientos de conexión hacia la otra persona, por lo que si crees que tener sexo y ya está es posible en una relación abierta, te avisamos ya que no. Así que si no quieres volver a caer en el mismo error y volver a pasarlo mal entonces olvídate.
  • El pasado viene a por nosotros. Si has sufrido una ruptura amorosa insoportable y encima sigues viendo a esa persona intentando hacer como si nada, nuestro subconsciente dejará de trabajar un campo en el que puedas avanzar encontrando otra pareja que te satisfaga igual o de diferente forma. Sintiendo que estás atrapado en la relación con tu ex por más cosas que pasen.
  • Recuerdos felices. Las relaciones abiertas tienen el doble filo de que, si en este momento estás bien, piensas en el pasado solo como algo feliz y tu cerebro obvia las cosas malas que pasaron, reforzando solo los buenos recuerdos con él. Llegando a sentir que más que una relación abierta lo que necesitáis ambos es volver a ser pareja estable.
  • De nuevo las hormonas. Y es que, por último, la oxitocina liberada en el momento puede hacernos creer que no es tan malo y que una nueva relación centrada en el sexo sea la solución a los problemas que tuvisteis anteriormente, formando en nuestro cerebro una relación utópica y muchas falsas esperanzas.

Y es que hay algo que hay que recordar siempre, si anteriormente hubo ruptura fue por algo. Porque seguramente no rompisteis a la primera de cambios, sino que intentasteis luchar, aunque fuera en forma de peleas y desencadenase en algo peor la relación, pero lo hicisteis varias veces, ¿no? Entonces ¿por qué vas a volver a tener una relación abierta con tu ex?

La tentación de conocer a un profesor seductor

Te parecía algo mayor pero te deslumbraban sus clases de arte. Te fascinaba él como persona. Su estilo, su porte, su voz. En una fiesta organizada por los compañeros se te acercó para hablar de arte. Se sentó a tu lado. Era gracioso. Tenía sentido del humor. Te dio confianza. Le dijiste que habías terminado con tu novio y que no te gustaban las personas posesivas. Entendió el mensaje y te apretó la muñeca con discreción. Él te contó que se había quedado viudo y que le había costado mucho superar la muerte de su mujer pero no se detuvo a hablar demasiado de ella, estuvieron hablando de muchas otras cosas a lo largo de esa noche, en la medida que tus compañeros y compañeras, se emborrachaban.

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Te fascinó escucharlo tocar al piano. Lo hacía muy bien. Parecía insuperable. Todos se quedaron asombrados pero no por eso dejaron de beber. Esa noche cuando ya se habían ido todos y algunos dormían sacó un lienzo y quiso pintarte. Mientras lo hacía decía lo atractiva que eras. Destacaba la hermosura de tus facciones, el color negro de tus ojos, tus cejas prominentes y tu cabello largo y negro haciendo juego con tu piel dorada. Esa noche dormiste con él y desde entonces empezasteis a tener relaciones esporádicas. Él no buscaba nada serio. Quería que las cosas fueran surgiendo en la medida que pasaba el tiempo. Prefería por tanto que os vierais de vez en cuando. Siempre poniéndose de acuerdo antes. No quería que fuera un asunto forzado. Y aunque podías ir a su casa eso no significaba que entre vosotros hubiera una relación formal dado que él no quería formalizar abiertamente con nadie. Era un hombre muy ocupado. Tenía su mundo. Su vida. Su trabajo y sus formas de ver el mundo. Aunque te pareció cobarde de su parte dado que te amaba con locura, aceptaste el juego de las relaciones esporádicas.

A veces era él quien te llamaba pidiéndote si por favor podías ayudarle a elegir el color de un mueble, otras veces si acaso te gustaba algún tipo de comida en particular. Siempre encontraba un pretexto para que fueras a su casa. Y a veces no le quedaba más remedio que aceptar ir contigo también a donde tú proponías. Pero siempre había una distancia que la solía poner él. Sin embargo le gustó aceptar que tenías novio. Le molestó saberlo por terceros, hubiera preferido que se lo dijeras tú. La relación con tu novio formal estaba bien pero aun así con tu profesor te continuaste viendo, pero lo hacías a escondidas.

Al principio no querías mezclar ambas cosas pero sabías que escucharlo tocar el piano o simplemente escucharlo hablar era suficiente dejarte tú también llevar. Estuviste así por varios meses, luego trasladaron a tu novio a otra provincia y tuviste que marchar. Eso sí se lo dijiste a tu profesor en persona. Fuiste a buscarlo. Lamentaste mucho que él no haya querido una relación seria contigo. Él lo veía como algo imposible… y lo lamentaba todavía más.